Mi lista negra literaria: 5_Bajo la misma estrella

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Yo no quería hacer esto.

Puede que no me lo crean, pero yo de hecho fui a buscar este libro esperando ser encantada. Había oído tantas cosas buenas al respecto. Que es graciosa, que es divertida, que es tierna, que los personajes son agradables para variar, que esto realmente salva a todo el género. En la televisión quisieron venderme la película como “la mejor historia de romance de la década.” Esas son muy altas expectativas que, incluso si no las cumplía todas, yo supuse que me daría algo agradable a lo que aferrarme.

En la novela “Forbibben”, que trata del romance entre dos hermanos, por ejemplo, la odio a la hermana al punto de que hacía una mueca cada vez que aparecía y me imaginaba toda alegre si veía que algo malo le pasaba, pero el hermano se me hizo lo bastante llevadero para salvar la historia y acabé respetando mucho a la autora porque no tuvo miedo de traer serios conflictos, conflictos reales y creíbles, a su historia hasta un desenlace que tuvo sentido, que me hizo creer que no había otra manera de terminarlo. El hermano y el desenlace fueron la razón por la que no incluyo ese título en esta lista.

¿Las razones de que no me gustara Bajo la misma estrella? Las dije en detalle aquí. Y al principio, quería dejarla en eso. La historia me pareció hueca, aburrida, cliché, tediosa y sencillamente mal en algunos niveles, pero hey… al menos tuvo buena intención, ¿no? Es decir, trae un serio tema, el cáncer en los jóvenes, a la mesa para que la gente lo discuta abiertamente. Como 50 mierdas hizo respecto al sadomaso. Hizo a la gente emocionar por sus personajes y justificar cada cosa mala que hicieran, viendo a cualquiera que estuviera en su contra como el inmediato malo. Como 50 mierdas hizo. Hizo a otra gente reír. Como… bueno, 50 mierdas nunca tuvo una risa para nadie, pero voy a contar Crepúsculo ahí porque a Meyer le encanta también creer que ella es una genio de la comedia.

Pero ¿se entiende cuál es el problema aquí? Estoy hablando de lo que le pareció a otra gente, de lo que le hizo a otra gente. Y, seamos justos, el impacto positivo ajeno puede ser suficiente para que seamos un poco suaves respecto a otra cosa. Esa es la razón por la que muchas personas defienden 50 mierdas incluso cuando saben que no es bueno; no importa si es bueno, porque les dio a la gente una oportunidad para hablar sobre temas de los que nadie hablaba antes, que todo mundo estaba muy avergonzado para mencionar. ¡Ahora está bien leer porno y admitir que nos gusta! ¡Ahora está bien decir que nos gusta el sadomaso! ¡Mientras todo esté cubierto con el poder del AMOR, nos nos olvidemos de eso, porque sin AMOR nada vale la pena en esta vida! ¿Amor a la vida? ¿A quién le importa eso? ¡Hablamos de amor romántico aquí, el único que hace todo bien! ¡El único que importa! Y sin el cual tu vida no merece la pena.

Y es ahí donde surgen uno de mis problemas con la novela en cuestión. Primero… ¿de verdad es un concepto nuevo, que los jóvenes con cáncer se mueren? ¿No lleva pasando eso desde hace mucho mucho tiempo? No creo que el tema haya sido tabú alguna vez. Nunca he visto gente que te trate mal por mencionar que en todo el mundo gente joven (y viejos y bebés y todo lo que hay en medio) se muere por cáncer. Claro, si están hablando de un cumpleaños y alguien sale con eso es un literal aguafiesta y un idiota, y no deberíamos oírlo porque es sólo un idiota, pero fuera de eso, no. No digo que la gente no deba escribir libros sobre cáncer, por supuesto que no, pero aplico lo mismo que digo sobre escribir cualquier otro tema: ten algo que decir. Di algo nuevo que no se ha dicho mejor antes o al menos dilo de una manera nueva. Este libro no lo hace.


Acerca de la moral… no creo que esta historia la tenga bien definida. De hecho, como ya comenté en alguna parte, no tengo idea de cuál era exactamente el punto de todo el libro. ¿Cuál era la gracia? ¿Enseñarte que la gente se muere? ¿Que no merece la pena amar a gente con cáncer porque se van a morir, como luego Green aclara que les pasa a Hazel e Isaac, porque al hijo de puta le encanta creer que empleando todas sus fuerzas en ponerte triste lo convierte en un genio literario? No siento ningún aprecio por Hazel, eso no me importa. Isaac era un maricón llorón y rencoroso, hasta me alegro. Fuera de eso, que un personaje se muere, que no sirve de nada a menos que conecte a algo, ¿cuál era la moral? Hazel no aprende a ver el lado bueno de la vida y dejar de ser tan clínicamente deprimida, despectiva y pretenciosa. Ella nunca aprende nada. Todo el mundo le da la razón de inmediato, porque ella, al tener cáncer, es súper inteligente y súper instrospectiva, de manera que ella nunca comete errores de juicio y no tiene por qué aprender nada. Empezó el libro obsesionada con un libro y lo acaba obsesionada con uno. Augustus cumplió su meta de que otra persona piense que él es sencillamente lo mejor que le ha pasado en la vida, no aprendió nada tampoco. Los padres de Hazel ni siquiera tienen nombre. Uno llora en cada oportunidad que tiene, ninguno de los dos habla seriamente con Hazel sobre nada… asumamos que tampoco aprenden. Isaac al parecer nunca entiende que fue demasiado ensuciar el autor de su ex, lo cual además de un delito probablemente le va a costar a ella miles de dólares porque los huevos contienen ácidos que pueden dañar a la pintura. Tampoco aprende. El libro, visto desde esta perspectiva, parece completamente inútil.

¿Y saben en qué me hace pensar un libro con una moral torcida, donde los personajes jamás se equivocan, jamás pagan por sus errores y básicamente hacen lo que les da la gana, con el mundo entero dándoles la razón por actuar de ese modo y los villanos de hecho son más simpáticos que cualquiera de los protagonistas?

Crepúsculo.

Y ya dije en mi anterior entrada que me traía a la mente a 50 mierdas.

Esto no es bueno, gente.

Spoilers.

Título: Bajo la misma estrella.

Autor: John Green.

 

Sinopsis:
Hazel acaba de cumplir 16 años. Y tiene cáncer. A pesar de que un tratamiento ha conseguido reducir su tumor de forma casi milagrosa, es una enferma terminal. Los médicos no pueden decirle cuánto tiempo le queda; solo sabe que debe vivir pegada a un tanque de oxígeno y sometida a continuos tratamientos. Desde hace unas semanas, Hazel forma parte de un grupo de apoyo donde otros chicos como ella comparten sus experiencias. En realidad, ella acude más por obligación que por voluntad; ¿qué sentido tiene hablar con otras personas de lo que nadie puede cambiar? Pero su vida da un verdadero vuelco cuando conoce a Gus Waters… Os preguntaréis: ¿quién es Gus? ¿Y cómo puede cambiar una sola persona la historia de otra?

 

Recibiendo vibras de “otra historia donde la chica no tiene vida hasta que su hombre viene a dársela con AMOR” muy fuertes aquí. ¿Soy sólo yo?

Pero seguramente una historia que ha sido tan aclamada por la crítica, tanto de Internet como de instituciones prestigiosas, no va a ser sólo acerca de una chica que vuelve a su novio el centro de su universo, ¿verdad?

¿Verdad?

Primera impresión del libro:

Muy bien, esto es interesante. Una chica que tiene un bajón anímico y va a un grupo de apoyo para complacer a sus padres, porque sabe que si para ella es jodido sufrir para sus padres verla a ella sufrir debe ser peor. Una adolescente que por una vez piensa en sus padres como seres con sus propios sentimientos. Me gusta eso.
Pero espera… ¿no es ese el chico que va a ser su interés romántico? Se le queda mirando de una forma muy perturbadora y ella obviamente quiere que yo piense que es guapo, lo cual sin duda justifica la mirada “voy a violarte apenas estemos solos”, pero no puede ser. No me puedo creer que esta novela caiga en la misma estupidez de Hush, Hush, de meterte a la pareja por la garganta ya sólo en el primer capítulo, sin darte tiempo a digerir el personaje ni ponerte en ambiente, sin ningún aviso ni gana de darles más vida a los personajes. No. No. No me digas que apenas se conocen y ya se tienen interés romántico, que ella no tiene nada mejor que hacer que fijarse en este chico y hacer que se fije en ella.

Lo haces. De verdad esperas iniciar este libro y que yo lo tome en serio introduciéndome al romance a la fuerza en el primer capítulo, insistiéndome en que el chico es guapo y que él piensa que ella es guapa, así que por supuesto tiene todo el sentido del mundo que estén juntos.

He dicho y repito: ni siquiera Crepúsculo hacía esto.

Pero, en fin… la narración tiene su gracia. Es decir, a mí no me la hace y no me consigo identificar con Hazel en su visión del mundo, pero al menos se ve que el autor intenta darle una voz particular, que intenta ponerle humor. Quizá si continúo leyendo acabe encontrándome con algo de verdad divertido. Todavía queda mucho por leer. Sigamos.

Puntos a destacar:

Estoy en desacuerdo con lo que dice este libro. Es la idea que me repito mientras voy leyendo. Green obviamente tiene algo por las metáforas y cree que usarlas vuelve instáneamente cualquier cosa en una obra de arte, pero no tiene idea de cómo darles ningún peso. Les digo la verdad, nunca me enteré de cuál era el sentido de toda la historia del libro de Van Houten. Para mí sólo pareció una excusa de escritor vago para que sus personajes tuvieran su gran desenlace romántico acostándose por primera vez, pero leyendo otras críticas descubrí que Green pretendía que esto fuera una metáfora acerca de Hazel y su futuro, siendo Van Houten una especie de Dios, tal como yo sugerí en mi entrada que debería haber sido para darle alguna validez.

Y digo pretender porque, realmente, sólo hace falta pensarlo para ver dónde falla. La única persona que le pregunta a Hazel el por qué de su obsesión es Van Houten y porque él es malo, malito, maloso, ella nunca piensa al respecto, desecha la cuestión conscientemente. No puedo concebir que una persona, en especial una tan reflexiva y lista como se supone que es Hazel, gasta tanto tiempo (años, si mal no recuerdo), energía y recursos en una misión para la cual nunca tiene claro por qué lo hace.

Yo sabía por qué me gustaba Harry Potter y por qué gastaba mi dinero en ello. Yo sé por qué me gusta el violín y por qué gasto el dinero de mis padres en ello. Yo sé por qué me gusta leer y por qué no puedo callarme cuando tengo en las manos un libro cuya lectura se me hace imposible de disfrutar. Puede que no haga un intenso análisis psicológico y filosófico acerca de por qué me gusta o hago cada cosa, pero si es algo tan importante y definitorio, al menos tendría una idea de su valor para poder apreciarlo de una forma más consistente. Hazel jamás le dedica otro pensamiento que no sea “¡tengo que averiguarlo YA, YA, YA!”

Después de haber agredido físicamente a Van Houten en su propia casa, después de enterarse de que él no los quería recibir realmente y no tenía ni idea de que venían, por lo tanto tuvieron su elegante cena utilizando dinero ajeno sin permiso, Hazel está triste porque no tuvo su respuesta y lamenta la falta de ella, pero, de nuevo, no piensa en lo absoluto en qué implica esa falta para ella como persona. Está decepcionada y molesta, vale, pero a partir de ese momento ella básicamente desecha todo el asunto y no le importa más. ¿De verdad es así como alguien reaccionaría respecto a un libro que supuestamente le cambió la vida?
El intento, al final, queda como todas las otras metáforas que Gus intenta representar con su estupidez del cigarrillo: sin valor, sin peso, sin sentido. Están ahí para lucir bonito, pero eso es todo. No afectan realmente a la historia ni a los personajes de ninguna forma significativa.

Siguiendo con esa idea, puedo decir con seguridad que Green es un mal lector. Entiende el material al que se refiere sólo en un nivel superficial, pero luego no sabe qué hacer con ello y se inventa el resto para acomodarlo a su propio ideal, el cual, de paso, no es en lo absoluto novedoso por lo tanto prescindible. Es como un perro que tiene las mejores herramientas del carpintero, sólo que en este caso el perro se creyó un verdadero artesano y el resultado, como era de esperar, no fue bueno.

Hablemos de esos personajes “tan realistas y creíbles” que pueblan estas páginas. Primero, de creíbles nada. Ya dije que si llego a oír a uno hablando de esta manera tan estilizada nada más conocerlo, espero no tener que verlo nunca más porque debe ser tremendo pretencioso. Nadie en la realidad habla de este modo, ni siquiera la gente que sí es literata. Esto se debe a que Green los trató de instrumentos para sus fines, no como individuos con sus propias voces y opiniones. Todos son Green y todos dicen lo que Green piensa que está bien decir, de la manera en que a Green le gusta más. En Van Houten por lo menos tiene el efecto cómico que se pretendía y es una agradable brisa ver a la gente reaccionar de una manera más creíble cuando él lo hace. Pero si es Hazel o Gus o incluso la amiga de Hazel, cuyo nombre ya olvidé porque sólo aparece dos veces y luego adiós para siempre, es aceptable, es perfecto y no me trago eso.

Segundo, realistas… ¿realistas cómo? Hazel es una maniaca depresiva que hace cosas sin pensar en los motivos detrás de ello, que apenas reacciona cuando su novio se muere y cree que por supuesto ella es igual a Anne Frank, porque el cáncer es exactamente lo mismo que el Holocausto. Gus definitivamente no. De esto se burlaron tanto en Honest Trailer como CinemaSins; este chico es tan creíble como Eddy o Cristy. A falta de un mejor término en castellano, lo diré en inglés: he is an asshole. Un pretencioso, arrogante, despectivo, manipulador y mentiroso asshole.
Cuando el tipo comienza a degradar la decisión de Hazel de ir a Disney con sus padres, sólo porque “eso es lo que todos hacen”, quise darle una bofetada por todo lo alto, ancho y largo del libro. What an asshole! Es una chica de 13 años que acaba de descubrir que se va a morir, quiere ir a Disney con sus padres a pasarla bien, ¿y tú tienes el descaro de hacerla sentir menos por ello, incluso si ella te dice que se divirtió mucho? ¿Quién diablos te piensas que eres? ¿Quién te ha nombrado juez y conocedor absoluto de todo lo que es aceptable? Encima, detesto a la gente que va por la vida “lo odio porque a todo el mundo le gusta”; son tan mentalmente delimitados como la gente que gusta de todo sólo porque es popular pero peor, porque de verdad creen que ellos son más inteligentes por ello. NO. Odia a algo porque es estúpido, porque va en contra de tus valores morales, porque te ofende su pésima calidad, porque es demasiado aburrido, no por lo que otras personas piensan al respecto. Ten una opinión propia después de conocer los hechos.
Escribo esta entrada porque ya estoy harta de escuchar la glorificación de esta obra y su autor, pero el desprecio por ambos empezó con esa escena en particular. ¡Y lo peor es que Hazel no le dice nada de esto! No, para ella es mucho más importante escuchar su monólogo que hacerle notar que está siendo un imbécil y no tiene derecho a hablarle así. Dando a entender que a Hazel le parece bien esta mentalidad. Lo que significa que Green no tiene problemas con ella.

¿Acerca de esa originalidad que en tan alto podio la han puesto? Nada-que-ver. La narración podría haber tenido su gracia si Green no quisiera golpearte con el mazo de cuánto él y Hazel saben más que tú a cada oración. La historia en sí la has visto millones de veces en el género romántico, incluso el hecho de que uno de los dos se muere. Si esperas alguna sorpresa, no vas a encontrar ninguna, porque prácticamente todo aquí lo puedes ver venir a kilómetros de distancia.

La única historia de romance que tenía algún potencial fue la de Isaac y Monica, pero tiraron eso por la borda cuando a Isaac lo volvieron al patiño de Gus, al cual no le basta con tener el mayor berrinche que he visto en la vida sino que va contento a arruinarle el auto a su ex, un delito por el cual al menos tendría que pagar una multa, y no dice nada respecto al hecho de que la única razón por la que no lo está haciendo es por tener cáncer. ¿Y luego se supone que este chico debe agradarme? ¿Por qué? ¡Es un imbécil! No, no me diga nadie que estaba justificado, porque es todavía un delito y el cáncer no debería ser un permiso legal para cometer uno. Encima, ¿por qué estaría justificado? ¡No es como si ellos dos estuvieran casados o tuvieran un hijo, como si él realmente tuviera derecho a sentirse traicionado en lo más profundo! No, nada más tenían una relación de secundaria. Y vale, las rupturas duelen, en la secundaria todos los dramas los agigantamos, en una tormenta emocional uno no mide las consecuencias de sus actos, pero no perdono que nunca haya consecuencias al respecto, ¡dando a entender nuevamente que no sólo él estaba completamente justificado, sino que en sí está bien! Es decir, qué perra, ¿verdad? Terminar una relación de secundaria porque sabías que no podrías manejar el tener un novio ciego y preferiste cortarlo a seguir saliendo sólo por lástima, lo cual habría sido un completo desgaste emocional para ambos. Sí, ¡qué perra por no poner los sentimientos de su hombre antes que los de ella! Totalmente se merecía tener su automóvil arruinado y gastar quién sabe cuánto dinero en reponer la pintura.

¿Y saben de qué me acabo de dar cuenta?

 

Hay dos relaciones “mejor terminarlo ahora antes de que la jodamos aquí” en la historia. Una es de Isaac, la otra es de la amiga de Hazel. En ambos casos, la otra parte decidió “una separación preventiva”, en lugar de la pareja principal, que decidió pasar por todo el proceso de morirse juntos. Es decir…toda la historia con Isaac y esa breve conversación con la amiga, la cual no tiene ningún otro impacto a lo largo del libro, o en Hazel, ya que estamos, sólo estuvieron ahí para demostar cuán superior y mejor era la relación principal. Pareja que por cierto nunca discute seriamente acerca de nada, pareja que, por lo que hemos visto en la superficie del libro, es perfecta en prácticamente todos los sentidos. Una pareja tan gloriosa y bella que todos sienten la necesidad de alabarla, a pesar de que no hay un solo hecho real para respaldar sus palabras, y todas las otras relaciones sólo sirven de contraste, quedando ellos en el mejor lugar posible. Ese es todo el tratamiento que recibe el romance en esta novela.

¿Y saben en lo que me hace pensar eso?

 

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Crepúsculo.

¿Cosa buena?

Nunca me cansaré de repetirlo: Van Houten es el único personaje que vale siquiera algo aquí y es el peor tratado de todos hasta el final. Es el único que realmente podría ser identificable para el lector, y hablamos dentro del contexto de una historia donde los jóvenes se mueren de cáncer. Es el único que no acaba siendo igual a lo que fue en el principio.

Él sí aprende de su anterior comportamiento, él sí cambia para poder crecer como persona, él sí evoluciona. Por años y años este hombre ha vivido encerrado en sí mismo, consumido por el dolor y la pena de perder a su hijasta (o hija, no lo recuerdo bien) y su esposa, lo único que buscaba era morirse borracho, pero así y todo él se levanta, se limpia y viaja no sé cuántos kilómetros para asistir al funeral de un chico que prácticamente lo mandó a freír espárragos en su propia casa. Para darle una verdadera respuesta (o lo que él considera como tal) a una chica que decía necesitarlo en serio.

Basándome en lo que he leído del personaje, de lo que la asistente engañadora dijo acerca de él, no entiendo qué sentido tendría para él tomarse tantas molestias “para robar el show”, como piensa Hazel que pretende en el funeral. Él va para tratar de enmendar algo. Y trata de enmendarlo porque, al final, él acabó interesándose por estos chicos y por lo que les pasara. A su manera él intentó ayudar con lo poco que tenía a su disposición, las dichosas respuestas que tanto quería la nena. ¿Y qué recibe después de semejante muestra de compasión por su parte? Una humillación pública y una patada en el culo.

Desde el principio está claro que Green lo pensó para ser una especie de parodia de los intelectuales que viven más en sus libros que en el mundo real, que se merecen una buena patada para salir de sus egos agigantados por tanta cultura, y en su cabeza seguramente eso consiguió, pero en la mía puso a Hazel como la perra estrecha mental que no puede perdonar a nadie que no la trate como una reina desde el primer momento. Y a Van Houten como un hombre que intentó mejorar, para bien o para mal lo intentó, pero no le resultó como esperaba.

Eso es humano. A todos nos han pasado situaciones así. Realmente me dolió la manera en que era tirado a un lado como una alimaña sin valor y me sigue molestando que los fans se hayan tragado que él es el único en falta, que Hazel nunca se equivocó, pero es de nuevo toda la historia de la gente justificando que Bella se tirara de un precipicio porque la dejó su novia o que Cristian tuviera fotos de sus sumisas exclusivamente para chantajearlas si alguna vez le hacía falta. Excusas que, a fin de cuentas, no cambian los hechos ni tienen ningún valor.

Acerca del final:

Gus escribe algo que Hazel, obsesionada como al inicio, busca y acaba encontrando. Eso pasa. Luego hay un punto final, una biografía del autor y el link del sitio adonde descargué el archivo. ESO ES TODO. En serio, no hay NADA más. Ninguna lección de vida, ninguna reflexión final acerca de lo que pasó en la novela, ni siquiera un comentario gracioso. La historia sencillamente termina ahí y ya, haz lo que quieras con ella. Que a mí nadie me diga que así es como termina el libro de Van Houten, que es todo profundo y significativo justamente por terminarse de ese modo, porque entonces me dirías que apenas terminó de leer las palabras de su amado, Hazel se murió. De hecho, prefiero pensarlo así. Su vida era tan vacía y hueca sin su macho que, una vez acabó de leer todo lo que él pudo dejarlo, ya no tuvo nada más de él para agarrarse y entonces ya no tuvo razones para mantenerse en la tierra. Sí, me gusta más ese final.

Como dije, no hay punto. O si lo hay, que asumo era “vive el momento”, porque al menos esa es la interpretación de los fans, fue pésimamente entregado, lo que viene a ser lo mismo a no tener mensaje en absoluto. No me ha quedado ninguna gana de ver otras obras del autor si de verdad este es el tipo de moral con el que se maneja. Prefiero fanfictions donde Van Houten tenga algo de dignidad y Hazel no sea tan insufrible.

Conclusión:

La próxima vez que vea una sinopsis que me de malas vibras ya sabré mantenerme lejos del libro. No le pondré atención a menos que reseñadores con los cuales ya tengo cierto grado de confianza digan que tiene algo que vale la pena. Porque, realmente, todo esto fue una tremenda pérdida de tiempo. Lo único que me ha servido es para confirmarme, una vez más, que mucha gente es idiota y no lo digo por el hecho de que gustara, aunque es una cosa, sino porque cada vez que salgo hablando de lo que me parece este libro, surge una avalancha de disconformes a decirme “ya vas a ver cuando John Green te vea, ya vas a ver lo que te dice” como si por el hecho de tener un canal en youtube el sujeto fuera omnipresente. Entre otras estupideces que tuve que tragarme desde que publiqué aquella primera entrada.
Con esta doy el asunto con John Green por terminado.

Si vienes hasta aquí con la sola intención de basurearme por el increíble atrevimiento de no pensar lo mejor de lo mejor acerca de una obra que significó lo mejor para ti, aquí te doy un adelanto de cuál será mi respuesta.

 

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