Mi lista negra literaria: 7_Divergente (serie completa)

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Saga Divergente de Veronica Roth

Este es un caso especial, gente.
Desde que empecé con las listas negras después de haber leído ese espanto de fanfiction llamado 50 mierdas, la misión siempre ha sido mi propia descarga personal en contra de trabajos horribles que me arruinaron mis horas de lectura. A algunos libros los puse a sabiendas de que me estaba metiendo en terreno minado mientras que otros sólo fueron desagradables sorpresas.
Este es uno de los primeros casos. Ya desde el inicio la idea de esta nueva franquicia me sonaba a un crossover entre los Juegos del hambre y Harry Potter. Sabía que habría romance adolescente. No tenía ningún interés de ir a verlo. Pero, como siempre sucede con las cosas que se hacen populares, de aquí a esta parte sencillamente no podía escapar de este concepto. En twitter no faltaba la que se pusiera Divergente en su biografía. En los blogs las chicas contaban a Cuatro como sus novios ficticios favoritos. En youtube no dejo de ver peleas encarnizadas entre la gente que dice que todo es un intento vergonzoso de pegarse a la paga de Collins y las fans que insistían que no sólo Divergente es una cosa completamente diferente, sino mejor.
Llegados a este punto un sincero interés comenzó a despertar en mí. Desde ya les adelanto, uno de los puntos buenos de esta trilogía es que si apago el cerebro y decido que sencillamente no me importa, se pueden leer rapidísimos los libros. A diferencia de Aqueron, 50 mierdas y casos similares en las que cada página representaba un esfuerzo digno de Sísifo, llevándome incluso semanas para poder terminarlos o decidir que he tenido suficiente. Fue así que, para variar, esta no es una descarga contra un solo libro sino contra toda la trilogía.
Spoilers adelante.

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Mi lista negra literaria: 6_Los magos

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Nadie más que yo está sorprendida por esto. Es decir, la portada era linda, la sinopsis parecía prometedora, el autor se notaba que había recibido cierto reconocimiento antes. La historia no era sobre romance, no estaba dirigida hacia adolescentes, no era parte de una innecesaria trilogía creada exclusivamente para exprimir más dinero de mi bolsillo. Libros malos se encuentran de todos los tipos y géneros, claro, pero no tenía absolutamente ninguna razón para creer que este título vendría a ser uno de ellos. Al contrario, yo retrasé el momento de leerlo porque esperaba que fuera esta cosa impresionante y absorvente a la que podría recurrir para tener un buen momento. Tales eran las expectativas que le tenía.
Este era mi postre después de las verduras. Leería malos libros y luego volvería a este, que fue alabado por el autor de Canción de hielo y fuego, cuyos libros ahora estoy leyendo y hasta ahora me están gustando mucho. No quería que nada interfiriera con ello.
Lo peor es que no es este uno de esos casos en que lo tengo como un archivo y puedo borrarlo si no me satisfizo. Yo gasté dinero en esto. Se ha gastado papel en esto. He gastado espacio de mi librería para esto. Y lamento todas esas cosas porque cuando se trata de libros de papel, quiero que al menos una mayoría sean de esos que querré ver otra vez y otra vez, de esos que bien podré sacar en cualquier momento para distraerme (sin temer que al caer al piso se puedan romper) o sólo da gusto tener su peso entre las manos de tan buena lectura que es.
Estoy muy decepcionada, gente.
Spoilers.

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Mi lista negra literaria: 5_Bajo la misma estrella

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Yo no quería hacer esto.

Puede que no me lo crean, pero yo de hecho fui a buscar este libro esperando ser encantada. Había oído tantas cosas buenas al respecto. Que es graciosa, que es divertida, que es tierna, que los personajes son agradables para variar, que esto realmente salva a todo el género. En la televisión quisieron venderme la película como “la mejor historia de romance de la década.” Esas son muy altas expectativas que, incluso si no las cumplía todas, yo supuse que me daría algo agradable a lo que aferrarme.

En la novela “Forbibben”, que trata del romance entre dos hermanos, por ejemplo, la odio a la hermana al punto de que hacía una mueca cada vez que aparecía y me imaginaba toda alegre si veía que algo malo le pasaba, pero el hermano se me hizo lo bastante llevadero para salvar la historia y acabé respetando mucho a la autora porque no tuvo miedo de traer serios conflictos, conflictos reales y creíbles, a su historia hasta un desenlace que tuvo sentido, que me hizo creer que no había otra manera de terminarlo. El hermano y el desenlace fueron la razón por la que no incluyo ese título en esta lista.

¿Las razones de que no me gustara Bajo la misma estrella? Las dije en detalle aquí. Y al principio, quería dejarla en eso. La historia me pareció hueca, aburrida, cliché, tediosa y sencillamente mal en algunos niveles, pero hey… al menos tuvo buena intención, ¿no? Es decir, trae un serio tema, el cáncer en los jóvenes, a la mesa para que la gente lo discuta abiertamente. Como 50 mierdas hizo respecto al sadomaso. Hizo a la gente emocionar por sus personajes y justificar cada cosa mala que hicieran, viendo a cualquiera que estuviera en su contra como el inmediato malo. Como 50 mierdas hizo. Hizo a otra gente reír. Como… bueno, 50 mierdas nunca tuvo una risa para nadie, pero voy a contar Crepúsculo ahí porque a Meyer le encanta también creer que ella es una genio de la comedia.

Pero ¿se entiende cuál es el problema aquí? Estoy hablando de lo que le pareció a otra gente, de lo que le hizo a otra gente. Y, seamos justos, el impacto positivo ajeno puede ser suficiente para que seamos un poco suaves respecto a otra cosa. Esa es la razón por la que muchas personas defienden 50 mierdas incluso cuando saben que no es bueno; no importa si es bueno, porque les dio a la gente una oportunidad para hablar sobre temas de los que nadie hablaba antes, que todo mundo estaba muy avergonzado para mencionar. ¡Ahora está bien leer porno y admitir que nos gusta! ¡Ahora está bien decir que nos gusta el sadomaso! ¡Mientras todo esté cubierto con el poder del AMOR, nos nos olvidemos de eso, porque sin AMOR nada vale la pena en esta vida! ¿Amor a la vida? ¿A quién le importa eso? ¡Hablamos de amor romántico aquí, el único que hace todo bien! ¡El único que importa! Y sin el cual tu vida no merece la pena.

Y es ahí donde surgen uno de mis problemas con la novela en cuestión. Primero… ¿de verdad es un concepto nuevo, que los jóvenes con cáncer se mueren? ¿No lleva pasando eso desde hace mucho mucho tiempo? No creo que el tema haya sido tabú alguna vez. Nunca he visto gente que te trate mal por mencionar que en todo el mundo gente joven (y viejos y bebés y todo lo que hay en medio) se muere por cáncer. Claro, si están hablando de un cumpleaños y alguien sale con eso es un literal aguafiesta y un idiota, y no deberíamos oírlo porque es sólo un idiota, pero fuera de eso, no. No digo que la gente no deba escribir libros sobre cáncer, por supuesto que no, pero aplico lo mismo que digo sobre escribir cualquier otro tema: ten algo que decir. Di algo nuevo que no se ha dicho mejor antes o al menos dilo de una manera nueva. Este libro no lo hace.

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Mi lista negra literaria: 4_Hush hush

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Nadie me obliga a leer romance adolescente hetero. Nadie me obliga a leer esas sagas adolescentes que ahora salen a montones. Nadie me pone una pistola en la cabeza y me dice que si no acabo de leer Hush Hush, esa novelita romántica donde el ser sobrenatural de turno son los ángeles caídos, voy a tener que despedirme de una buena parte de mi materia gris.

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Participaré en el NaNoWriMo

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El NaNoWriMo (National Novel Writing Month) es una iniciativa que recorre la Internet recolectando escritores de todos lados con un fin específico: crear una novela a lo largo de un solo mes. El mínimo deben ser 50.000 palabras, lo que daría naturalmente más de 150 páginas para leer. ¿El tema? Cual sea. El reto consiste sólo en el tiempo que va a costar.

Mi récord más corto para una “novela” hasta ahora han sido dos meses y tanto más. La historia fue El caso del dios triste, y pongo entre comillas la palabra porque obviamente, por ser un fanfic de Mirai Nikki, no puedo promocionarla como una novela en sí. Sólo la cuento así en mi cabeza porque, si hablamos únicamente de extensión, pasa por una. En ese caso me obligué a escribir un capítulo cada viernes, llegando a publicarlo el sábado o el domingo. El resultado fueron más de 200 páginas de texto. Lo hice, como muchas cosas, para ver si era capaz de cumplir con una fecha límite y ajustarme a cierto horario. Resulta que, aunque tuve mis bajas y caídas, pude hacerlo.

De ahí que ahora soy lo bastante arrogante para pensar que seré capaz de afrontar esto. Incluso si no lo acabo en el momento prestablecido, todavía tendré un material sobre el cual trabajar más tarde para su posterior publicación. Tengo la ventaja de que la idea que planeo utilizar es ya vieja, algo madurita, y por lo tanto está casi completa en su esquema general. Hoy dedicaré mi tiempo en formular los resúmenes de capítulos y mañana, con suerte, empezaré a redactarla como tal. O algo así. La idea no es que sea perfecta, de modo que no voy a presionarla a que así salga.

Voy a terminarla, de una forma o de otra. Eso es lo único en lo que me voy a concentrar. Y quizá hasta me acabe divirtiendo.

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Mi lista negra literaria: 3_Acheron (y toda la saga Dark Hunters)

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Creo que ya lo he dicho antes pero lo repetiré: no me gustan las historias de romance en general. No soy fanática del género y nunca lo seré. Aunque sea amor homoerótico y haya todas las escenas sexys que podrías pedir, si el romance o la historia no me agradan, es adiós. Sin embargo esto no quita que haya habido obras del mismo (incluso hetero) que no haya disfrutado, cuyos personajes me hayan hecho sentirme identificada, que no pude soltar hasta acabarlos e incluso haya deseado releer. Mi única restricción real en cuanto a la literatura es que el libro me agobie con flans de vainilla cuando lo que yo quiero es chocolate. Que no me de absolutamente ninguna razón para seguir leyendo, y eso fue lo sucedió con este libro. Es el único hasta ahora de la lista al que no me pude obligar a terminar.

Empecemos por el hecho de que el libro es parte de una saga, Dark Hunter, que yo no sigo ni siento el menor deseo de hacerlo. Ni siquiera es el primero, sino el décimo quinto o vigésimo algo. ¿Qué diablos con este título entonces? La historia de cómo llegó a mis manos es simple. Una amiga, que adora a muerte a la saga (lo peor es que sé por qué la adora), me mencionó que había torturas en él. Torturas físicas y psicológicas… aunque yo no vi nada de tortura psicológica, pero esa referencia me llamó mucho más la atención que el resumen mismo de la obra. Podría sacar ideas interesantes de ahí. Y si hay torturas hay torturadores, lo que ya me sugería la posibilidad de llegar a deleitarme con algún malo-malo. Qué cosas horribles y deliciosas voy a encontrar, pensé. Qué gusto será ver el ingenio para el sadismo de alguien, creí. A lo mejor hasta sacaba la voluntad para escribirle fanfictions slash con su toque oscuro.

No pasó nada de eso.

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Mi lista negra literaria: 2_Sin historial

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Últimamente me ha dado por leer ciencia ficción. Apartando las historias sobre naves espaciales, que no sé por qué me aburren tanto a muerte, le estoy viendo la parte interesante gracias a todas las posibles pías que permite crear. En el fondo no es tan diferente de la fantasía en cuanto a que, con tal de que uno de una mínima explicación, puedes hacer lo que se te antoje en ese género. Los autos voladores, la teletransportación, la lectura de mentes como si fueran señales de televisión son cosas que nada más los escritores de este género tienen. En esa categoría entra el libro que nos compete ahora.
Desde ahora digo que no soy fan de las novelas de romance adolescente hetero. No soy fan del hetero en general, porque en mi cabeza siempre palidecerá en frente del yaoi, pero valoro una buena historia. Dame una buena historia con buenos personajes y no me importará nada más. Si tiene una narración preciosa, con mayor razón hay que echarle el ojo.
Por eso no sospeché nada cuando vi el resumen de esta obra. El argumento me sonaba demasiado a “Como si fuera la primera vez” (una de mis poquísimas comedias románticas favoritas, quizá porque la amé desde niña), pero pensé “oye, no juzgues tan pronto, mil historias andan por ahí con el mismo argumento y sin embargo son tan distintas; vamos a darle una oportunidad.” Además esta vez la chica era la que se mataría tratando de conquistar a un chico desmemoriado, lo cual ya era un giro interesante.
Grave error.
Ya saben, si no quieren spoilers, vayan a otro sitio. Sigue leyendo